Primero amplió su oferta a pastelería y helados, y ahora también tiene un lindo y tranquilo cafecito donde se puede desayunar, almorzar o merendar comida casera y orgánica. Hay que ir a conocerlo.
Es común que de una cocina extranjera se hagan populares solo unos pocos platos. En el caso de la española, detrás de la tortilla y la paella existe una enorme cantidad de opciones, igualmente deliciosas.
Cantidad no siempre es sinónimo de calidad, pero algunos lugares logran el combo perfecto para el glotón porteño: platos que, además de gigantescos, son ricos. Abundancia y sabor en una sola porción.
Quienes vivimos en Capital tenemos claro que distancia no es igual a tiempo. Si ir a comer a San Telmo te lleva una hora de manejo, probá yendo a La Porteña, en Pilar. Y volvé con el corazón contento.
Detrás del personaje mediático, hay un cocinero que conoce a la perfección cada región y producto italiano. Reflexivo, acá habla sobre comida, trabajo y la filosofía que organiza sus días: el budismo.
En esta suerte de deli con comida casera, hace un par de años habíamos comido rico. Y por eso volvimos. Hoy debemos decir que la comida está por debajo de los cinco puntos. Una pena.
Los fanáticos del sándwich más difundido de Medio Oriente tienen nuevos lugares y variantes para probarlo. Acá te recomendamos tres ricos shawarmas y te presentamos el doner kebab.
Condenado a una mala fama no siempre bien merecida, el clásico italiano de la mesa navideña sale a recuperar la gloria de antaño. A continuación, 6 lugares donde lo preparan bien y con elegancia.
Dieron un salto de calidad y se instalaron como plato fuerte. Pan casero, carne de calidad e ingredientes originales son el sustento de su cara más sofisticada. Estas son nuestras recomendadas.
Siempre que vamos de compras al Barrio Chino, almorzamos en algún restaurante de la zona. A veces son buenos, otras veces son flojos. Los Manjares estuvo bastante bien, casi perfecto.
